La psoriasis (del griego ψώρα, picor) es una enfermedad crónica en la que el sistema inmunológico acelera el recambio celular de la piel: las células se forman en días en lugar de semanas y se acumulan en la superficie en forma de placas.
No es contagiosa y suele tener un componente genético. El diagnóstico y el tratamiento deben ser individualizados según el tipo de psoriasis y la gravedad de cada paciente.
Tipos de psoriasis
- Placa (psoriasis vulgaris)
- Guttate
- Inversa (flexural o intertriginosa)
- Pustulosa
- Eritrodermia (exfoliativa)
Enfoque terapéutico
- Valoración clínica personalizada de cada caso
- Tratamientos tópicos para formas leves y localizadas
- Tratamientos sistémicos clásicos en casos moderados o graves
- Terapias biológicas en psoriasis seleccionada
- Seguimiento continuado de la enfermedad
Aspectos clave
- Enfermedad crónica que requiere control periódico
- No se transmite por contacto con otras personas
- Puede afectar uñas, cuero cabelludo y articulaciones
- El objetivo es controlar los brotes y mejorar la calidad de vida
- Fundamental acudir al dermatólogo para un plan adaptado


