El cáncer de piel es el tumor más frecuente en la raza humana. En la mayoría de los casos es visible, fácil de diagnosticar por el dermatólogo y con buen pronóstico si se detecta en etapas precoces. Por ello es fundamental la colaboración entre pacientes y profesionales sanitarios.
El dermatólogo orienta sobre las medidas de prevención más adecuadas para cada persona, utiliza los medios diagnósticos más fiables para la detección precoz y dispone de tratamientos convencionales y medicamentos novedosos para lesiones precancerosas y algunos tipos de cáncer sin necesidad de cirugía.
Pilares del diagnóstico y tipos más frecuentes
- Exploración clínica especializada
- Dermatoscopia
- Confirmación histológica
- Carcinoma basocelular
- Carcinoma espinocelular
- Melanoma
Consejos para prevenir el cáncer cutáneo
- Evite la exposición solar directa en las horas centrales del día.
- Utilice protector solar de amplio espectro y reaplique con frecuencia.
- Protéjase con ropa, sombrero y gafas de sol.
- Evite las camas solares y las quemaduras solares.
- Realice autoexploraciones periódicas de la piel.
- Consulte ante cualquier lesión nueva o cambio en un lunar.
Señales de riesgo (regla ABCDE)
- Asimetría: una mitad del lunar difiere de la otra.
- Bordes irregulares o mal definidos.
- Color variado o desigual.
- Diámetro superior a 6 mm.
- Evolución: cambios en tamaño, forma o color.


